La bicicleta eléctrica es radicalmente más eficiente que el coche eléctrico: 80% menos de emisiones.

En este artículo, vamos a estimar el ahorro en emisiones de CO2 a la atmósfera y el ahorro económico al optar por utilizar una bicicleta eléctrica en lugar de un coche eléctrico. Una alternativa que también contribuye a reducir la congestión vial en nuestras ciudades.

Para pequeños desplazamientos locales, la bicicleta, ya sea tradicional o eléctrica, resulta imbatible. De hecho, dejar el automóvil en el garaje ofrece beneficios significativos para el medio ambiente. Según un estudio reciente realizado por investigadores del Politécnico de Montreal en Canadá, se estima que una bicicleta eléctrica genera sobre 13 gramos de emisiones de gases de efecto invernadero por kilómetro recorrido, mientras que  un automóvil eléctrico urbano, aproximadamente 70 gramos. Esto implica una reducción de emisiones de entre el 82% y el 85% al optar por las dos ruedas en lugar de los automóviles eléctricos.

Una investigación sobre 4 mil personas

Un estudio realizado en 2021 por investigadores de la Universidad de Oxford en el Reino Unido llegó a conclusiones similares. Según el profesor Christian Brand, uno de los autores del estudio, “una forma efectiva y rápida de reducir las emisiones es reemplazar los automóviles por bicicletas o bicicletas eléctricas”. La investigación involucró a alrededor de 4,000 personas en ciudades como Londres, Amberes, Barcelona, Viena, Orebro, Roma y Zurich, quienes registraron sus rutas diarias en diarios de viaje especiales. Se encontró que las personas que viajan en bicicleta regularmente producen un 84% menos de emisiones que aquellos que utilizan otros medios de transporte.

Además, solo cambiar del automóvil a la bicicleta un día a la semana puede reducir las emisiones en 3.2 kilos, equivalente a 10 kilómetros en automóvil. Comparando el ciclo de vida de cada modo de transporte (producción, combustible, eliminación del vehículo), se descubrió que las emisiones de la bicicleta pueden ser más de 30 veces menores por viaje en comparación con un automóvil tradicional y alrededor de 10 veces menores que las de un automóvil eléctrico.

Más ahorro y menos tráfico

Optar por el ciclismo, incluso con asistencia, en lugar de los vehículos de cuatro ruedas, también resulta en beneficios económicos evidentes. Según un informe de Decisio, un instituto de investigación en los sectores medioambiental y de transporte, una familia con dos automóviles gasta más de 370,000 euros en compra y mantenimiento a lo largo de 60 años. Si uno de los automóviles se reemplazara por una bicicleta eléctrica, se ahorraría más de 150,000 euros.

Además del ahorro económico, también se reduciría la congestión en las carreteras. Por ejemplo, en una ciudad congestionada como Madrid, la velocidad media es inferior a 25 kmh, mientras que en las ciudades más congestionadas de los Países Bajos (Rotterdam, Amsterdam, Utrecht), donde la bicicleta es protagonista, la velocidad en horas pico supera los 40 kilómetros por hora.

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El Equipo BIOBIKE

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